
AIN recibe el Premio Entidad Distinguida 2026 de la Universidad Pública de Navarra por su trayectoria de colaboración con la universidad
La directora general de AIN, Ana Ursúa, ha recogido el galardón en el acto institucional que la Universidad Pública de Navarra ha celebrado en el edificio de El Sario, en Pamplona. La Asociación de la Industria Navarra (AIN) ha recibido el Premio Entidad Distinguida 2026 de la Universidad Pública de Navarra (UPNA). La universidad otorga este galardón a las entidades que destacan por sus buenas prácticas de colaboración con ella. La entrega ha tenido lugar este viernes, 16 de octubre, en el edificio de El Sario, durante el acto institucional presidido por el rector, Ramón Gonzalo García, en el que se han realizado homenajes, reconocimientos y la toma de posesión del nuevo profesorado. Con este premio, la UPNA busca potenciar las acciones de colaboración entre la universidad y la sociedad que suponen un impulso relevante al desarrollo y al progreso social. La directora general de AIN, Ana Ursúa Lasheras, ha recogido el diploma y el reconocimiento. Una colaboración construida durante décadas Ursúa ha recogido el premio en nombre de AIN, agradeciendo al jurado que haya puesto en valor “una relación de colaboración que se ha construido durante décadas y que ha contribuido al progreso de nuestra comunidad a través de la formación, la innovación y la transferencia de conocimiento”. AIN nació en 1963 de la mano de dieciséis emprendedores navarros y, desde la creación de la UPNA, ha caminado a su lado. En palabras de su directora general, es una relación que hoy “se mide en hechos”. Casi uno de cada tres titulados de la plantilla de AIN se formó en la UPNA, al igual que cuatro de cada diez de sus doctores. Ambas entidades han compartido tres proyectos europeos y veinticinco proyectos nacionales y regionales en ámbitos como los recubrimientos avanzados, el almacenamiento de energía, la descarbonización, los dispositivos médicos o la inteligencia artificial. En la última década han firmado juntas más de cincuenta publicaciones científicas. Además, han codirigido tesis doctorales y tienen cinco más en marcha. Cinco investigadores de AIN dan clase en la universidad y, desde 2020, se han firmado 57 convenios de prácticas con la Fundación UPNA, que se han traducido en 35 contrataciones. “Este premio es de todas esas personas, a uno y otro lado, que han hecho de la colaboración una costumbre”, ha subrayado. Innovar, una condición para seguir existiendo La directora general ha destacado que la capacidad de colaboración entre universidad, empresas, centros tecnológicos e instituciones ha sido clave para que Navarra se haya convertido en una de las regiones industriales más avanzadas de Europa. “La relación entre la UPNA y AIN es un ejemplo de esa forma de trabajar que caracteriza a nuestra Comunidad y que constituye uno de nuestros principales activos de presente y futuro”, ha afirmado. Ursúa ha descrito un momento exigente para la industria. Europa pierde peso en la economía mundial, la energía es más cara que en otras regiones, la regulación es cada vez más compleja y la competencia internacional crece. “En ese contexto, la capacidad de innovar ya no es una ventaja: es una condición para seguir existiendo. Y ninguna organización, por sí sola, puede afrontar ese reto”. Además, ha explicado que “universidad y centro tecnológico no compiten, se reparten el trabajo”, recordando que en Navarra existen casos como las tesis codirigidas, los investigadores que trabajan en las dos casas y los proyectos compartidos con INAMAT2, ISC, IS-FOOD y otros institutos y departamentos. Cuatro puentes para seguir construyendo Ursúa ha descrito el premio como “una invitación a seguir construyendo el futuro juntos” y ha propuesto darle escala y estructura sobre cuatro puentes. El primero es un puente de personas, para que el conocimiento mutuo se extienda entre los equipos y sigan surgiendo colaboraciones. El segundo es un puente de innovación, para ocupar juntos el espacio que a menudo queda vacío entre la investigación universitaria y la necesidad industrial. El tercero es un puente de espacios, con laboratorios y equipamientos compartidos en el campus y en la sede de AIN en Cordovilla, donde investigadores, técnicos, estudiantes y empresas trabajen juntos desde la idea hasta el prototipo. El último es un puente de talento, que una más la formación universitaria con la experiencia de AIN en selección y formación continua. Su objetivo es anticipar los perfiles que necesitará la industria y conseguir que “ningún buen titulado tenga que irse de Navarra para encontrar su oportunidad”. Por último, ha reafirmado el compromiso de AIN con la UPNA para seguir construyendo estos puentes. “Cuando el conocimiento se conecta con la industria, y la industria con la sociedad, se crean oportunidades de progreso para todos”, ha afirmado. Ha cerrado su intervención dando las gracias a la universidad, a las empresas asociadas y a todas las personas que “cada día demuestran que cuando trabajamos juntos, Navarra avanza”.




